Pertenecer al equipo de compras de una empresa es una labor sumamente interesante y con grandes recompensas para aquellos que buscan generar un beneficio real para la compañía y sus clientes, tanto internos como externos.

Para formar parte de ese equipo hay algunas cosas que seguramente ya sabes hacer, entre tus talentos deben figurar la capacidad de negociar con tus vendedores (el precio no lo es todo) y tener un buen ojo para los suministros que traes a tu empresa.

Muy probablemente los agentes de ventas con los que tratas están conscientes de las metas de tu empresa y te ayudan a cumplirlas lo mejor posible y tu capacidad de trabajar en equipo te ha resultado indispensable.

No obstante, tal vez en algún momento hayas pensado en marcar una diferencia, en ir a donde ninguno de tus colegas ha ido o hacer lo que ninguno ha hecho, pensar en ‘¿cómo podría subir la barra y convertirme en un mejor agente de compras?’

Sigue leyendo, lo que viene es para ti.

 

La pregunta de oro

 Todo comienza por preguntarte, ¿cómo puedo hacer esto mejor?

“Un buen gerente de compras entiende cómo y por qué la cantidad y el precio se relacionan con costos de inventario y de logística”, comenta Chuck Franzetta, CEO de Franzetta & Associates Inc., compañía consultora especializada en asuntos de logística y cadena de suministros.

En un caso extraído de sus clientes, el gerente de compras de una empresa de cosméticos de lujo revisó la facturación de las tapas de las botellas que utilizan para envasar sus productos y notó algo peculiar. Múltiples unidades de producción estaban solicitando tapas de diferentes tamaños para diferentes tipos de envases; tapas que luego se quedaban en bodega durante largos periodos de tiempo.

¿Habría alguna manera de que todos los envases usaran la misma tapa sin importar la capacidad de éstos?

Resultó ser que sí, y no sólo eso. Dicha modificación logró que la producción, entrega y almacenaje fueran mucho más eficientes. Éste gerente de compras logró un cambio significativo para su empresa.

 

Vista panorámica

Un juego de ajedrez se gana viendo todo el tablero, no concentrándose en una sola pieza. Es muy importante que puedas ver cómo tu trabajo impacta el funcionamiento de las demás áreas y viceversa.

Familiarízate con todos los productos que tu compañía produce y los suministros que requieren para funcionar de manera óptima. Del mismo modo, crea relaciones con los gerentes de producción y conoce sus dudas, problemas y objeciones para que puedas llevarlas contigo a tus negociaciones. ¡Ambos bandos lo agradecerán!

Manténte al tanto de nuevos productos y nuevas inquietudes o problemas que tus clientes puedan tener. Comparte esa información con tus colegas compradores y promueve el intercambio de información entre ustedes. Anticiparse a lo que pueda venir adelante les permitirá para mantener a su compañía a la vanguardia.

 

El precio no sólo lo fija el vendedor

No cabe duda que conseguir el mejor valor al mejor costo posible es parte fundamental de tu día a día pero, ¿estás al pendiente de las condiciones que alteran esos costos?

No se trata de desconfiar de tus proveedores, al contrario, que ellos noten que estás al tanto de las fluctuaciones del mercado, así como de los momentos en los que un alza o baja de precios es apropiada, ayudará a que tus negociaciones sean más fructíferas y que tus vendedores sepan que te preocupas por estar al día y por las transacciones que logras con ellos.

Al mismo tiempo, podrás detectar cuando alguien quiera tomar ventaja de tu posibilidad de compra y evitarás un gasto que podría repercutir en tu compañía.

Entonces, haz el propósito de monitorear los medios necesarios para contar con esa información y proteger tu trabajo y los intereses de tu compañía, así como desarrollar relaciones claras y transparentes con tus proveedores.

 

Información privilegiada

Llevar una buena comunicación y relación con tus proveedores no sólo te garantiza beneficios a la hora de adquirir suministros para tu empresa. También puede ofrecerte insights a información útil para tus estrategias de compra y así como las estrategias de tu compañía en general.

A través de una buena relación con tus agentes de venta, es muy probable que puedas recolectar información sobre tendencias en tus competidores. Al final, con tan sólo escuchar, puedes terminar con datos suficientes para mejorar tu posición en el mercado o detectar hacia dónde se están moviendo las aguas de tu industria.

Y no todo tiene que ser «espionaje industrial». Hablar con tus proveedores te puede dar datos invaluables para presentarlos a los clientes finales de tu empresa, lo cual generará un mejor posicionamiento de tu marca al ayudarles a resolver sus necesidades de una manera más comprensiva.

 

100 % Actitud

 Nadie dijo que el mundo de los negocios y las grandes compañías fuera un lugar amable y cordial. Muy probablemente te has tropezado con un par de personas no tan respetuosas o incluso hostiles al momento de negociar.

Es necesario forjar un carácter firme pero flexible para sobrevivir en este ambiente, de lo contrario, corres el riesgo de acceder a una compra por resignación más que por un acuerdo mutuo. No tengas miedo de defender la postura de tu empresa e incluso negociar agresivamente, sin que eso te lleve a ser grosero o demandante con tus proveedores.

Que seas percibido como un buen agente de compras con decisión y dispuesto a ver por el bienestar quienes dependen de ti formará una buena imagen tuya y eso también permeará tus negociaciones de manera positiva.

 

En conclusión, ser un agente de compras sobresaliente se trata no sólo de explotar tus capacidades natas como negociante y conseguir el mejor precio para tu empresa. Hay un sinfín de oportunidades para seguir desarrollando tu talento y convertirte en un colaborador indispensable para tu compañía. Sólo hay que seguirse preguntando, ¿cómo puedo hacerlo mejor?