La selección de un mal proveedor es una de las decisiones más dañinas que puede hacer una empresa, pero aferrarse a uno que ya no cumple con lo pactado puede ser peor.

Te ofrecemos algunas señales para detectar deterioro en la relación con un proveedor.

 

  1. Cambios en la comunicación

Mientras más crítica para la operación sea un proveedor, la tendencia será que el trato siempre sea por el mismo canal y a través de los mismos intermediaros. Siempre puede haber un cambio momentáneo o de temporada (vacaciones, enfermedad o reemplazo) pero la constancia prevalece.

Un cambio drástico en la comunicación entre las dos partes o incluso encontrar obstáculos para contactar a la persona acostumbrada (sea agente de ventas, ingeniero o directivo) es un foco amarillo en la relación proveedor-empresa.

 

  1. Lo que dice y lo que hace no es lo mismo

Partiendo del punto anterior, los acuerdos entre ambas partes deben ser respetados en todo momento. Incluso si se llegan a hacer ofertas o acuerdos fuera de lo escrito, se espera un cumplimiento por la parte correspondiente.

Cuando un proveedor comienza a hacer promesas o expresa un determinado compromiso que no cumple, esto se vuelve una referencia inmediata de la calidad de su servicio, así como de su profesionalismo para con sus clientes.

 

  1. Retrasos constantes en pedidos

Una de las señales más claras de un proveedor que requiere ser reemplazado es, sin duda alguna, la falta de puntualidad en cuanto a tiempos en sus procesos. Ya sea en manufactura o entrega, la necesidad de contar con un proveedor que pueda responder y hacer sinergia con los procesos de su cliente es fundamental.

Este factor puede estar incluso por encima del trato que uno reciba del otro, es decir, de nada sirve que los clientes sean recibidos de la mejor forma, que se les ofrezca un precio preferente o que la calidad del producto sea la mejor si las entregas finales siempre están retrasadas.

 

  1. Falta de muestras y/o fichas de producto

Cualquier empresa que desee que sus productos tengan una buena reputación y desempeño en el mundo real suele invertir grandes cantidades de dinero en garantizar que cada creación que pone a la venta cumpla con las características que sus clientes requiere para satisfacer sus necesidades.

La falta de fichas técnicas, documentos de resultados de pruebas o cumplimiento con normatividad vigente demuestra que el producto en cuestión no está asegurado al 100% o que la empresa ha dejado de lado los procesos para garantizar la calidad del mismo.

 

  1. Mal servicio postventa

Un proveedor que modifica políticas de garantías o, peor aún, las suspende, demuestra que su servicio postventa está decayendo. Lo mismo aplica para cuestiones de reposiciones o soporte técnico, todo esto son claros indicativos de que la empresa está dejando de preocuparse por lo que suceda después de asegurar una venta.

 

Conclusión

Los cambios repentinos en la forma de actuar de un proveedor regularmente son señales de que algo anda mal. Hablando de cualquier parte de su proceso, si se detecta un rezago constante y marcado tal vez sea el momento de buscar un sustituto en los respaldos que cada empresa debería tener para casos de emergencia o incumplimiento. Si estás pasando por alguno de estos escenarios, nuestro blog ha abordado temas de integración de proveedores y de desarrollo de proveedores comprometidos, los cuales pueden ser de utilidad para resolver el problema.

 

¿Haz detectado algún problema así en alguno de tus proveedores?

¿Qué otras cosas te han llevado a reemplazar un proveedor?

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