La selección de materiales es uno de los pasos más importantes durante la planeación e implementación de nuevos proyectos. El material utilizado es en gran medida una de las razones por las que un diseño tiene éxito o no. Con tantos materiales disponibles y otros tantos fabricados y en investigación, esta selección se dificulta cada vez más y cualquier información o método fidedigno que pueda facilitarlo es bien recibido.

Por lo general, el ingeniero a cargo del proyecto es el responsable de dicha selección y conoce a la perfección los métodos y criterios de selección para materiales; sin embargo, hay algunas cosas que están bajo la responsabilidad otras áreas y que pueden facilitarle la decisión final.

 

  1. Acotar conocimiento

Aunque el conocimiento perteneciente a las distintas áreas suele ser muy diferente, se sugiere hacer una revisión a las características de los materiales más comunes y utilizados, así como a los criterios de selección más comunes en la industria. Por otro lado, dentro del departamento de compras probablemente exista ya un conocimiento previo en cuanto a existencias, asequibilidad, estado del mercado, costos, etc.; excelentes recursos para el análisis de las opciones de tal forma que se pueda llegar a una mejor decisión.

 

  1. Bajo ese conocimiento, analizar opciones

Una vez establecido un conocimiento en común, las opciones a escoger revelan sus características sujetas a juicio de una forma más evidente. De este modo es más sencillo compararlas y llegar al material óptimo para el proyecto, cumpliendo con los criterios requeridos tanto en función del proyecto como las finanzas.

 

  1. Pedir y revisar muestras

En la medida de lo posible, pedir muestras de tu selección final al proveedor, que también puede ofrecer su experiencia con respecto a la funcionalidad del material dentro del proyecto. Pedir una muestra es indudablemente una de las mejores formas de asegurar que el material elegido es óptimo.

Este último punto merece ser recalcado: las muestras son indudablemente una prestación superior al momento de elegir cualquier parte involucrada dentro de la cadena de suministro que alimentará un determinado proyecto. Poder probar lo que sería el resultado final asegurando la calidad de los materiales antes de una producción en masa resulta en menores retrabajos y correcciones y por tanto importantes reducciones en costo y tiempo.

 

Una vez que se observan estos tres puntos previos, la selección de materiales resulta no sólo más fácil, sino que lleva a una mejor comunicación entre áreas y a una excelente relación con clientes internos.

 

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